La Ciudad de las Artes y las Ciencias

Presente y futuro…

La Ciudad de las Artes y las Ciencias en Valencia es uno de los principales atractivos de esta ciudad. Te recomendamos que las entradas las compres con antelación (puedes comprar tus entradas para la Ciudad de las Artes y las Ciencias desde aquí).

La Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia es un inmenso centro de ocio, situado justo en el viejo cauce del Río Turia o “Jardín del Turia”, en pleno centro de la ciudad, lo cual constituye un aliciente más para su visita, ya que, situado en este inmenso jardín que es el viejo cauce del Río Turia, te va a permitir disfrutar por partida doble de uno de los atractivos más importantes de la ciudad de Valencia. Pero, además de constituir un centro de ocio situado en un lugar incomparable, también es un punto de encuentro para investigadores, el cual permite distribuir ese saber científico que atesoran a todos los ciudadanos de una forma didáctica y divertida, especialmente para los más pequeños de la familia.

Todo el complejo que constituye la Ciudad de las Artes y las Ciencias lleva el sello inconfundible del arquitecto valenciano Santiago Calatrava, aunque no hay que olvidar que en el diseño también participó Félix Candela, un complejo cuya construcción ha llevado décadas, cambiando progresivamente la imagen de la ciudad de Valencia, convirtiéndose en lo que hoy día es, todo un símbolo de identidad de esta ciudad.

El primero de los edificios inaugurados de todo el complejo fue “L’Hemisfèric” (“El Hemisférico” en castellano), en el año 1998, lo cual constituyó todo un evento en la ciudad de Valencia, apuntando ya lo que sería y la importancia del resto de edificios que irían inaugurándose. El último en la lista fue el “Palacio de las Artes Reina Sofía”, quizás el más impresionante de todos. En construcción está todavía “El Ágora”, que será una especie de inmensa plaza cubierta donde se celebrarán diversos acontecimientos públicos, tanto deportivos como culturales y de ocio, flanqueado por el impresionante “Puente del Azud de Oro” o “Puente del Grao”, una mastodóntica estructura que asombra por su diseño y altura y que, desde luego, será uno de los puntos de referencia de la ciudad de Valencia en el futuro.

Finalmente, todo este impresionante proyecto de la Ciudad de las Artes y las Ciencias se verá completado por la futura construcción en la zona del Grao de Valencia (cerca del puerto), al final del viejo cauce del río Turia, de un impresionante parque (el proyecto se llama por ahora “PAI del Grao”), con canales, viviendas, zonas deportivas y de esparcimiento, todo ello de cara al Mar Mediterráneo y presidiéndolo lo que se pretende que sean las dos torres más altas de Europa, integrándose en el conjunto el Circuito Urbano de Fórmula 1. Desde luego, dentro de unos años, Valencia va a ser una de las ciudades más importantes de Europa.

En la imagen siguiente puedes ver el proyecto del “PAI del Grao” que, desde luego, le va a cambiar la cara a la ciudad de Valencia y la volcará definitivamente al mar (para ver ampliada la imagen debes pulsar sobre ella). Puedes comprobar que este impresionante complejo quedará conectado con el de la Ciudad de las Artes y las Ciencias con una serie de pequeños canales, algunos de los cuales hoy día ya existen en torno a ésta, flanqueándola en un entorno ajardinado que convierten todo este lugar en un espacio de que se disfruta no sólo en el interior de los edificios que componen todo el complejo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, sino también en su exterior:

Desde su proyección ya quedó claro que la Ciudad de las Artes y las Ciencias iba a constituir un espacio abierto al público y a su participación. Es cierto que la entrada en los edificios tiene un precio, pero no es menos cierto que el complejo es abierto y, aunque no quieras entrar en los edificios, puedes disfrutar del entorno y pasear por sus instalaciones ajardinadas y rodeadas de pequeños canales, contando con rincones especialmente relajantes en los que poder disfrutar de todo este complejo de una forma diferente, siendo que algunos elementos son de libre acceso y gratuito, como es el caso de “L’Umbracle”.

Pero centrándonos en en el presente de este símbolo de la apuesta de los valencianos por la modernidad que es el complejo de la udad de las Artes y las Ciencias, podemos decirte que se compone de los siguientes edificios o elementos:

El Palacio de las Artes Reina Sofía (“Palau de les Arts”): Es el edificio más impresionante de todo el complejo. El último en concluir su construcción y dedicado casi exclusivamente a eventos culturales (ópera, teatro, danza, espectáculos musicales). Se puede decir que nos encontramos ante el “Gran Teatro de la Ópera” de Valencia, y en tal sentido, en su inauguración en 2005, se escogió “Fidelio”, de Beethoven; una obra maestra para un edificio magistral. Está ubicado junto al recién estrenado Puente del “Azud del Oro” (“Assut de l’Or”), el puente que culmina la obra de Santiago Calatrava en la ciudad de Valencia de una forma impresionante, robándole, en cierto modo, algo de protagonismo al, hasta ahora, todopoderoso Palacio de las Artes Reina Sofía, protagonismo que también le roba la otra obra de Santiago Calatrava que da por terminado el complejo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias: “El Ágora”. En todo caso, el Palacio de las Artes Reina Sofía sigue dominando el horizonte del complejo que es la Ciudad de las Artes y las Ciencias, de una forma majestuosa e impresionante, llamando la atención de todo el que visita este lugar, por lo que te invitamos a conocer un poco más sobre este edificio en nuestro especial dedicado al Palacio de las Artes Reina Sofía.
El Puente de “L’Assut de l’Or”: Como hemos indicado, se trata de una de las construcciones más recientes del complejo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, una construcción con la que se completa de una forma espectacular dicho complejo. El puente más alto y más largo de la ciudad de Valencia, presenta el estilo inconfundible del arquitecto Santiago Calatrava, el diseñador de la Ciudad de las Artes y las Ciencias y, se puede decir, del estilo de la Valencia más moderna. Estirado, elegante, estilizado, elevándose hacia el cielo con su mástil formando un arpa con 29 cables, este puente dota a todo el complejo de una belleza y personalidad únicas.

El Ágora: También es la última construcción de Santiago Calatrava con la que se culmina la construcción de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Situado junto al Oceanográfico y el Puente de “L’Assut de l’Or”, este edificio no pasa desapercibido con su majestuosa cúpula azul, que recuerda bastante a las cúpulas azules tan típicas de las iglesias de la Comunidad Valenciana, y su parte superior móvil que permite la regulación de la luz natural en su interior, un interior destinado a la realización de eventos de todo tipo, destacando los deportivos como fue en 2009 el “Valencia Open 500″ de tenis con el que se inauguró el edificio. Como decimos, un edificio espectacular que no te dejará indiferente.

“L’Umbracle”: Constituye el pórtico de entrada a la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Es una zona botánica que contiene especies de todo el Mundo y que te permite, en un solo paseo, conocer variedades de los cinco Continentes. A modo de mirador, “L’Umbracle” te permite contemplar el complejo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias disfrutando de la paz y la tranquilidad que ofrece este vergel de más de 17.500 metros cuadrados con vegetación propia de la región mediterránea, de la Comunidad Valenciana y de países tropicales, que varía a lo largo de las estaciones del año, y donde además existe una interesante muestra de esculturas contemporáneas de artistas de renombre internacional.

El Hemisférico (“L’Hemisfèric”): Está dedicado a proyecciones IMAX de documentales y películas de carácter cultural y educativo, orientados especialmente a los más pequeños. Fue el primer edificio de la Ciudad de las Artes y las Ciencias que abrió sus puertas al público. Es un edificio espectacular diseñado por Santiago Calatrava, que cuenta con una cubierta ovoide de más de 100 metros de longitud, que alberga en su interior la gran esfera que constituye la sala de proyecciones.

Museo de las Ciencias Príncipe Felipe (“Museu de les Arts Príncep Felip”): Este edificio contiene exposiciones y monográficos sobre distintos temas científicos, especialmente indicados para los más jóvenes y que harán despertar su curiosidad sobre los aspectos más simples de la vida cotidiana, pero con una apasionante explicación científica. Es el edificio central de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, donde, además de las exposiciones de carácter científico que alberga, se encuentran las taquillas centrales para comprar tus entradas para la Ciudad de las Artes y las Ciencias; cualquier duda sobre horarios de visitas a los distintos edificios, incidencias y demás, es en la planta baja de este edificio donde te las resolverán.

El Oceanográfico (“L’Oceanogràfic”): Simplemente espectacular. Contiene espacios marinos y acuáticos de todo el planeta, con un acuario visitable en su interior que resulta impresionante al verte rodeado de tiburones y toda clase de especies marinas, un delfinario con espectáculos públicos, una zona de aves de todo el Mundo y un sinfín de atractivos que encantarán a toda la familia. Es de visita obligada en la Ciudad de las Artes y las Ciencias.

Si el presente de la Ciudad de las Artes y las Ciencias es realmente impresionante y sorprendente, no lo es menos su futuro, tal y como hemos visto, un futuro que está en constante proyección y evolución, no limitándose a la construcción de impresionantes edificios que dejan boquiabierto a quien visita esta parte de la ciudad de Valencia, sino que se extiende también a la organización de actividades de todo tipo que tienen como escenario el lugar incomparable que es la Ciudad de las Artes y las Ciencias, destacando en este tipo de actividades talleres, exposiciones, así noches abiertas en los diferentes edificios del complejo (como es el caso de las llamadas “Noches del Oceanográfico”, especialmente pensadas para los más pequeños), un universo de vida interior que se desarrolla en todo un elenco de actividades que van mucho más allá de la simple visita de los edificios, convirtiendo a la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia en un espacio vivo y dinámico siempre sorprendente y cambiante.

Recomendaciones para visitar la Ciudad de las Artes y las Ciencias…

Como pronto descubrirás, y así lo imaginarás, la visita a la Ciudad de las Artes y las Ciencias no se puede hacer sólo en un día, o al menos no es recomendable, siendo al menos necesario dedicar dos días para su disfrute. Igualmente, siempre es conveniente a la hora de visitar un complejo de estas características contar con una serie de consejos y recomendaciones para su visita, ya que, de lo contrario, podrías desaprovechar el viaje a esta ciudad y, desde luego, la visita a este complejo único que es la Ciudad de las Artes y las Ciencias.

En esas recomendaciones que te vamos a dar para visitar la Ciudad de las Artes y las Ciencias, comenzaremos por recomendarte la descarga de esta guía y plano en PDF del complejo que te puedes descargar gratuitamente, la cual, seguro, te va a resultar bastante útil para planificar tu visita a la Ciudad de las Artes y las Ciencias y hacerte una idea de lo que puedes visitar en ella y cómo hacerlo.

Seguidamente, te daremos una serie de recomendaciones previas para tu visita a la Ciudad de las Artes y las Ciencias, a fin de que aproveches el tiempo y puedes visitar completamente todo el complejo sin perderte detalle alguno:

Recuerda que, a la hora de comprar tus entradas (puedes comprar tus entradas para la Ciudad de las Artes y las Ciencias desde aquí), debes especificar qué días vas a destinar a la visita de cada edificio o complejo. Puedes distribuir la visita de todo el complejo en dos días, y lo que te recomendamos es que dediques un día al Oceanográfico y al Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, mientras que el otro lo destines a visitar el resto.

La visita a “L’Hemisfèric” es para ver una película IMAX, de modo que, a la hora de comprar tus entradas para la Ciudad de las Artes y las Ciencias, igualmente deberás especificar qué película o documental quieres ver y qué día.

Llévate tu propia comida, ya que los precios son bastante caros. De todas formas, como la Ciudad de las Artes y las Ciencias es un complejo abierto, puedes salir a comer al centro comercial El Saler que está al lado y volver después.
Como te indicamos, la Ciudad de las Artes y las Ciencias es un complejo abierto, por lo que también puedes visitarlo sin necesidad de comprar entradas, aunque, en tal caso, no podrás acceder a los edificios, sino sólo pasear por el exterior del complejo y visitar algunas zonas que no requieren de entrada, como el caso de “L’Umbracle”.

Te recomendamos que lleves ropa cómoda, especialmente en verano, ya que la visita lleva dos días completos y puede resultar agotador.
También te recomendamos que dediques una franja del día para visitar cada edificio (mañana o tarde), para que no vayas con prisas y no se te eche el tiempo encima.

Salvo que encuentres algo que te llame bastante la atención, la compra de recuerdos y “souvenirs” en el complejo no te la recomendamos, ya que se trata de productos de diseño y exclusivos bastante caros.

Te recomendamos especialmente la visita al Oceanográfico, ya que es impresionante el verse rodeado de especies marinas de lo más exóticas.
Para llegar a la Ciudad de las Artes y las Ciencias no vas a tener ningún problema. Está situada en el viejo cauce del río Turia (como verás en el mapa que encontrarás al final de esta página), por lo que sólo tienes que abandonar el centro de la ciudad y seguir dicho cauce a través del llamado “Jardín del Turia”. Puedes llegar también en autobús y en Metro, pero lo ideal es llegar caminando por el Jardín del Turia y disfrutar de todo el entorno. En la sección de esta Guía de Valencia dedicada a mapas y planos en PDF de Valencia vas a encontrar mapas y planos de la ciudad, así como las rutas de los distintos transportes públicos de Valencia para que puedas organizar tu visita a la Ciudad de las Artes y las Ciencias cómodamente.

Las entradas puedes comprar para todo el complejo o sólo para algunos de los lugares de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. En cualquier caso, te recomendamos que las compres para visitar todo el conjunto, ya que puedes repartir la visita en dos días (has de tener en cuenta que cuando compres las entradas debes indicar qué día dedicas a cada lugar, ya que sólo son válidas las entradas para los días especificados). Como recomendación, te indicamos que lo ideal es dedicar un día al Museo de las Ciencias Príncipe Felipe y al Oceanográfico, mientras que el otro día lo dediques al visionado de la película en IMAX en El Hemisférico (hay varias películas en proyección, por lo que al comprar la entrada debes especificar cuál es la de tu elección) y a visitar el resto del complejo. Es conveniente que compres las entradas con antelación, y desde aquí puedes comprar tus entradas para la Ciudad de las Artes y las Ciencias.

La Alcazaba

Tras franquear La Puerta del Vino, accederás al Patio de Los Aljibes, donde podrás descansar un momento y disfrutar de las vistas que desde allí podrás contemplar (de hecho verás a mucha gente comiéndose sus “bocatas” allí y comprando refrescos y cervezas en el pequeño bar que hay allí mismo). Posteriormente, y desde allí, accederás a La Alcazaba.

En el mapa que encontrarás al final puedes ver la ubicación de La Alcazaba y el Patio de Los Aljibes. La Alcazaba es esa punta triangular al final de La Alhambra, como una especie de “proa de barco” frente a Granada, mientras que el Patio de Los Aljibes aparece entre aquélla y el Palacio de Carlos V.

La Alcazaba es la parte más antigua de La Alhambra, construida en el año 1239 con una finalidad eminentemente militar, lo que podrás comprobar en cada uno de sus rincones y estructura. Allí encontrarás la conocida Torre de La Vela, una torre de vigilancia desde la cual, junto a las banderas de España, Andalucía y la Unión Europea, podrás contemplar una panorámica impresionante (de izquierda a derecha) de Sierra Nevada, Granada y su vega y, por último, del Albaicín, para concluir, a tus espaldas, de una visión completa de La Alhambra.

Efectivamente, La Alcazaba es la parte más antigua de todo el complejo y que fue mandada construir por Mohamed I sobre las ruinas de la antigua fortaleza existente en el mismo enclave de la época zirí, fortaleza que, a su vez, se levantó sobre los restos de una fortificación romana. La fecha en que Mohamed I ordenó la construcción (1239) tiene su significación, ya que un año antes el Rey Jaime I conquistó la ciudad de Valencia, algo que ya apuntaba a que los reinos cristianos del norte comenzaban a amenazar seriamente la presencia musulmana en la Península, por lo que era necesario reforzar las defensas de Granada ante un posible avance cristiano.

La Alcazaba, por tanto, es un recinto con una finalidad exclusivamente defensiva, lo que se puede comprobar en las torres que la protegen (Torre del Homenaje, la Torre Quebrada, la Torre Hueca o del Adarguero, la Torre de los Hidalgos, la de Las Armas, la Torre de la Pólvora, la Torre Sultana, la Torre de La Tahona o del Cubo y la Torre de la Vela) y en su parte interior de carácter exclusivamente militar y en la que vivían los soldados, contando, además, con unos baños, un aljibe y los calabozos.

Te recomendamos dejar la visita a La Alcazaba para el final, ya que las vistas que te ofrece este puesto estratégico compensan toda la caminata que te habrás dado visitando La Alhambra y la subida final a la Torre de La Vela. Igualmente, te recordamos que se trata de una zona de muy difícil acceso para minusválidos.

Y, una vez hayas concluido tu visita a La Alhambra tras subir a la Torre de La Vela y abandonado La Alcazaba, te recomendamos que des un pausado paseo por los Jardines de La Alhambra y sus alrededores, comenzando por el Jardín del Adarve, jardín que está situado a la entrada misma de La Alcazaba, bajo de la Fortaleza del Adarve, encontrándose en este lugar las Torres Bermejas que se unen a la muralla, donde encontrarás la famosa frase y que mejor caracteriza a la ciudad de Granada:

“Dale limosna mujer,
que no hay en la vida nada
como la pena de ser
ciego en Granada”

Viaje a Ámsterdam: qué ver en Ámsterdam en tres días

Uno de los hobbies más populares del planeta es viajar. Son muchas las personas que quieren conocer nuevas ciudades, países, costumbres o culturas continuamente.

Ámsterdam es mundialmente conocida por muchas cosas: sus canales, el Barrio Rojo, sus Coffee Shops, los espectaculares parques, la magnífica vegetación, los millones de bicicletas que pasean por la ciudad y los museos llenos de arte como el de Rembrant o el de Van Gogh.

La ciudad holandesa se caracteriza por sus canales, por eso se la llama “la Venecia del norte”. Además, en 2011 fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Por su parte, el Barrio Rojo y los Coffee Shops son el centro de las críticas de muchos detractores de la ciudad holandesa. En el Barrio Rojo están las prostitutas detrás de un escaparate como si fueran mercancía y en los Coffee Shops es legal la venta y el consumo de marihuana.

Pero Ámsterdam no es solo eso, también se puede disfrutar paseando por los magníficos parques, descubrir la ciudad en bicicleta o visitar museos tan increíbles como el de Rembrant o el de Van Gogh.

Yo fui con mis amigos. Teníamos muchas ganas de ir y el año pasado tuvimos la gran suerte de hacer realidad el viaje y conocer la capital de Holanda. Estuvimos tres días en Ámsterdam. Después de conseguir el vuelo nos pusimos a buscar hoteles y alojamientos a buen precio y a preparar el itinerario que íbamos a realizar.

Por eso, quiero ofrecerte el itinerario que hice con mis amigos en tres días. Te contaré toda mi experiencia para que tu viaje sea más cómodo y agradable. Así solo tendrás que preocuparte de disfrutar al máximo en Ámsterdam.

Qué ver en Ámsterdam: Día 1

Nosotros cogimos el avión muy pronto para llegar a buena hora a Ámsterdam. Así, tras dejar las maletas en el hotel, pudimos empezar a ver la ciudad cuanto antes aprovechando al máximo el tiempo.

Lo primero que hicimos fue coger unas bicis del hotel. Es el mejor consejo que te pueden dar, ya que es muy cómodo y barato moverte en bicicleta por Ámsterdam. Hay miles de bicicletas y casi todo el mundo se desplaza así. Además, hay un carril específico para que las bicis puedan circular sin peligro, pero si es tu primera vez en Ámsterdam te recomiendo que tengas mucho cuidado para evitar cualquier accidentes.

Una vez montados en las bicis fuimos a dar un paseo en barco por la ciudad. Te recomiendo que lo hagas nada más llegar, así te puedes formar una visión general de la ciudad y estarás más ubicado para el resto del viaje. La bici la puedes atar en cualquier sitio, pero recuerda donde la dejas para recogerla.

Es una de las actividades más bonitas que realizarás en Ámsterdam. Dar un paseo por los canales del Ámstel, el río que atraviesa la ciudad. Podrás deleitarte con todos los puntos turísticos y de interés que tiene la ciudad holandesa, pero los verás desde el agua. Una visión diferente y preciosa que no puedes perderte.

Después del recorrido en barco nosotros visitamos el famoso Museo Van Gogh. También te recomiendo ver el Rijksmuseum. Son dos de los mejores museos del mundo y se encuentran en Ámsterdam.

Tienes que ir con tiempo porque son museos grandes y donde pasarás varias horas. Podrás gozar con grandes obras del arte. Las entradas para el Museum Van Gogh valen 17 € y para el Rijksmuseum cuestan 17,5€ (los menores de 18 años tienen la entrada gratuita).

Después del tiempo cultural y de arte será hora para comer. Puedes acercarte a la plaza Leidseplein para tomar algo rápido y así continuar tu itinerario en la ciudad holandesa.

Después de reponer fuerzas te recomiendo que vayas al famoso parque Vondelpark donde podrás relajarte y disfrutar de mucha vegetación, grandes árboles, y pequeños animales. Es el parque más grande de Ámsterdam y es perfecto para caminar, pasear en bicicleta, practicar deporte, comer al aire libre o relajarse en un banco o en alguno de sus cafés con terraza.

Es el lugar ideal para tomarse un respiro y descansar, ya que cuenta con una situación muy céntrica cerca de Leidseplein. En verano suele ser el escenario de conciertos o de obras de teatro al aire libre.

Tras descansar en el Vondelpark nosotros fuimos al Barrio Rojo. En pleno corazón de Ámsterdam se encuentra una de las zonas más polémicas de la ciudad. Destaca por la gran cantidad de neones y luces rojas que adornan los escaparates donde las meretrices ofrecen sus servicios.

Siempre está lleno de gente. Muchos van a reclamar los servicios de las chicas y otros muchos van simplemente para ver y observar el “espectáculo ofrecido”.

Son muchos los que no quieren ni oír hablar del Barrio Rojo, pero si estás en Ámsterdam es una visita obligada e inevitable. Obligada porque es uno de los barrios más famosos de Europa y conocerlo no mata a nadie e inevitable porque es una de las zonas más turísticas de la ciudad y hay varios monumentos cercanos que se tienen que ver como la iglesia Oude Kerk o el Museo Amstelkring.

Tras conocer el Barrio Rojo decidimos ver la iglesia Oude Kerk. Fue construida en 1302 y es el edificio más antiguo de la ciudad.

La verdad que nos chocó e impresionó un poco que la iglesia estuviera en pleno corazón del Barrio Rojo, rodeada de luces y de mujeres que se exponen tras las vitrinas de los escaparates. Pero sin duda es un hecho más que pone de manifiesto que Ámsterdam es una capital tan liberal como religiosa.

Para cenar te propongo que vayas a la zona de Chinatown y comas en uno de los restaurantes tailandeses que han adquirido mucha fama en la ciudad.

Cuando caiga la noche puedes visitar algún Coffee Shop, actividad famosa en Ámsterdam, y saber lo que es sin necesidad de que te lo cuenten. Un coffee en Ámsterdam es como un bar, pero donde está legalizada la venta y el consumo de marihuana. Es bastante extraño, ya que no venden alcohol y no se puede fumar tabaco, sólo hachís y marihuana.

Aunque los coffee no son solo para fumadores, ya que podrás consumir marihuana en té, en pipa de agua, o con magdalenas y pastelitos hechos a base de Cannabis.

También puedes entrar sin necesidad de consumir, puedes tomarte un café o un refresco y ver el ambiente que se vive en un Coffee Shop por dentro.

Recuerda: se puede fumar en el coffee pero en la calle está totalmente prohibido fumar.

Te recomiendo que vayas a algún coffee del Barrio Rojo y así puedas comprobar la diferencia que hay por el día y por la noche. Por la noche impresiona más el Barrio Rojo, pues hay mucha más gente y las luces hacen que experimentes la eléctrica atmósfera de uno de los barrios más famosos del planeta.

Si te quedan fuerzas puedes ir a la zona de Rembrandtplein. Es típica zona de fiesta donde poder tomar algo antes de volver al hotel a descansar.

Qué ver en Ámsterdam: Día 2

El segundo día nosotros lo empezamos con la Casa de Anna Frank. Te recomiendo que madrugues y te levantes pronto para evitar las largas colas y aproveches, ya que no tienes tiempo que perder.

Anna Frank fue una niña judía que vivió escondida en una casa con su familia durante la Segunda Guerra Mundial. Finalmente fueron encontrados y llevados a un campo de concentración. En la casa fue donde escribió su famoso diario. El precio de la entrada por persona es de 9€. Los niños de 9 años o menos tienen la entrada gratuita.

En su interior no se pueden hacer fotografías y hay cámaras para vigilar.

Tras sumergirte por el dolor y el miedo de Anna Frank quedarás emocionado y conmovido por una historia que sobrecoge desde el minuto uno. Alucinarás con la casa donde “vivía” escondida sin poder salir.

Después de un poco de historia puedes ver el Begijnhof, un complejo religioso que contiene la capilla más antigua de Ámsterdam.

Begijnhof es un conjunto de elegantes casas fundado en 1346. En el número 34 encontramos la casa más antigua de la ciudad, que data de principios del siglo XVI. Es una de las dos únicas casas de la ciudad que quedan con la fachada de madera.

Las casas de madera las prohibieron en Ámsterdam en 1521 por su facilidad para incendiarse.

Otro lugar de gran interés es la Plaza Dam. Es una parada obligada porque es el lugar en torno al cual se creó Ámsterdam. De hecho, es la plaza más importante de la ciudad.

En la plaza destacan el Palacio Real y el Monumento Nacional.

En el centro de la Plaza Dam puedes ver el Monumento Nacional. Es un obelisco de 22 metros de altura. Es un homenaje a los soldados holandeses que murieron en la Segunda Guerra Mundial.

Por su parte, el Palacio Real fue construido entre 1648 y 1655. En sus orígenes fue utilizado como Ayuntamiento y ahora es la sede de diversos actos oficiales.

Además, en la Plaza Dam podrás ver el Madame Tussauds, uno de los museos de cera más famosos del mundo.

Después de comer te recomiendo que visites barrios importantes en Ámsterdam como el Plantage o Jordaan.

Acércate para ver la casa de Rembrandt o vive la Experiencia Heineken si lo que más te apasiona es la cerveza.

Si coges la calle Prinsengracht llegarás hasta la Iglesia Westerkerk. Te recomiendo que subas hasta arriba para poder disfrutar de las mejores vistas de la ciudad.

La Estación Central también es una parada obligada. A nosotros nos impresionó el parking de fuera repleto de bicicletas. Era imposible encontrar la tuya en medio de ese “mar” de bicis.

Para cenar puedes ir al barrio Pijp, cerca de Sarphatipark. Es el barrio con mayor diversidad étnica de la ciudad.

Después de cenar puedes tomar una copa o comprar una entrada para los locales de música en directo de Leidseplein.

Qué ver en Ámsterdam: Día 3

En el último día nosotros comenzamos con el colorido Mercado de las Flores. Es un mercado que data del año 1862.

Encontrarás todo tipo de flores, tulipanes y semillas de plantas muy variadas. Aquí podrás comprar el regalo estrella por los turistas: los bulbos de tulipán.

Tras el Mercado de las Flores coge la Calle Singel y llegarás a la Plaza Spui, un lugar ideal para tomar un café, leer un libro o disfrutar del día.

Otra visita obligada es el famoso cartel “I am Amsterdam”, donde los turistas se hacen la famosa y típica foto de recuerdo en la ciudad.

Después de esto ya no te quedará mucho por ver en Ámsterdam. Puedes recorrer lo que falta o visitar de nuevo lo que más te haya gustado de la capital holandesa. Puedes ir a ver los molinos de viento. Te recomiendo coger un barco e ir a visitar otros pueblos holandeses que son muy bonitos.

Espero que disfrutes mucho de Ámsterdam y te deleites con la belleza de la capital holandesa.

No olvides comentar el reportaje, darnos tu opinión u ofrecernos tu experiencia sobre Ámsterdam, o incluso dar consejos a otros lectores para que disfruten con la capital de Holanda.