Viaje a Ámsterdam: qué ver en Ámsterdam en tres días

Uno de los hobbies más populares del planeta es viajar. Son muchas las personas que quieren conocer nuevas ciudades, países, costumbres o culturas continuamente.

Ámsterdam es mundialmente conocida por muchas cosas: sus canales, el Barrio Rojo, sus Coffee Shops, los espectaculares parques, la magnífica vegetación, los millones de bicicletas que pasean por la ciudad y los museos llenos de arte como el de Rembrant o el de Van Gogh.

La ciudad holandesa se caracteriza por sus canales, por eso se la llama “la Venecia del norte”. Además, en 2011 fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Por su parte, el Barrio Rojo y los Coffee Shops son el centro de las críticas de muchos detractores de la ciudad holandesa. En el Barrio Rojo están las prostitutas detrás de un escaparate como si fueran mercancía y en los Coffee Shops es legal la venta y el consumo de marihuana.

Pero Ámsterdam no es solo eso, también se puede disfrutar paseando por los magníficos parques, descubrir la ciudad en bicicleta o visitar museos tan increíbles como el de Rembrant o el de Van Gogh.

Yo fui con mis amigos. Teníamos muchas ganas de ir y el año pasado tuvimos la gran suerte de hacer realidad el viaje y conocer la capital de Holanda. Estuvimos tres días en Ámsterdam. Después de conseguir el vuelo nos pusimos a buscar hoteles y alojamientos a buen precio y a preparar el itinerario que íbamos a realizar.

Por eso, quiero ofrecerte el itinerario que hice con mis amigos en tres días. Te contaré toda mi experiencia para que tu viaje sea más cómodo y agradable. Así solo tendrás que preocuparte de disfrutar al máximo en Ámsterdam.

Qué ver en Ámsterdam: Día 1

Nosotros cogimos el avión muy pronto para llegar a buena hora a Ámsterdam. Así, tras dejar las maletas en el hotel, pudimos empezar a ver la ciudad cuanto antes aprovechando al máximo el tiempo.

Lo primero que hicimos fue coger unas bicis del hotel. Es el mejor consejo que te pueden dar, ya que es muy cómodo y barato moverte en bicicleta por Ámsterdam. Hay miles de bicicletas y casi todo el mundo se desplaza así. Además, hay un carril específico para que las bicis puedan circular sin peligro, pero si es tu primera vez en Ámsterdam te recomiendo que tengas mucho cuidado para evitar cualquier accidentes.

Una vez montados en las bicis fuimos a dar un paseo en barco por la ciudad. Te recomiendo que lo hagas nada más llegar, así te puedes formar una visión general de la ciudad y estarás más ubicado para el resto del viaje. La bici la puedes atar en cualquier sitio, pero recuerda donde la dejas para recogerla.

Es una de las actividades más bonitas que realizarás en Ámsterdam. Dar un paseo por los canales del Ámstel, el río que atraviesa la ciudad. Podrás deleitarte con todos los puntos turísticos y de interés que tiene la ciudad holandesa, pero los verás desde el agua. Una visión diferente y preciosa que no puedes perderte.

Después del recorrido en barco nosotros visitamos el famoso Museo Van Gogh. También te recomiendo ver el Rijksmuseum. Son dos de los mejores museos del mundo y se encuentran en Ámsterdam.

Tienes que ir con tiempo porque son museos grandes y donde pasarás varias horas. Podrás gozar con grandes obras del arte. Las entradas para el Museum Van Gogh valen 17 € y para el Rijksmuseum cuestan 17,5€ (los menores de 18 años tienen la entrada gratuita).

Después del tiempo cultural y de arte será hora para comer. Puedes acercarte a la plaza Leidseplein para tomar algo rápido y así continuar tu itinerario en la ciudad holandesa.

Después de reponer fuerzas te recomiendo que vayas al famoso parque Vondelpark donde podrás relajarte y disfrutar de mucha vegetación, grandes árboles, y pequeños animales. Es el parque más grande de Ámsterdam y es perfecto para caminar, pasear en bicicleta, practicar deporte, comer al aire libre o relajarse en un banco o en alguno de sus cafés con terraza.

Es el lugar ideal para tomarse un respiro y descansar, ya que cuenta con una situación muy céntrica cerca de Leidseplein. En verano suele ser el escenario de conciertos o de obras de teatro al aire libre.

Tras descansar en el Vondelpark nosotros fuimos al Barrio Rojo. En pleno corazón de Ámsterdam se encuentra una de las zonas más polémicas de la ciudad. Destaca por la gran cantidad de neones y luces rojas que adornan los escaparates donde las meretrices ofrecen sus servicios.

Siempre está lleno de gente. Muchos van a reclamar los servicios de las chicas y otros muchos van simplemente para ver y observar el “espectáculo ofrecido”.

Son muchos los que no quieren ni oír hablar del Barrio Rojo, pero si estás en Ámsterdam es una visita obligada e inevitable. Obligada porque es uno de los barrios más famosos de Europa y conocerlo no mata a nadie e inevitable porque es una de las zonas más turísticas de la ciudad y hay varios monumentos cercanos que se tienen que ver como la iglesia Oude Kerk o el Museo Amstelkring.

Tras conocer el Barrio Rojo decidimos ver la iglesia Oude Kerk. Fue construida en 1302 y es el edificio más antiguo de la ciudad.

La verdad que nos chocó e impresionó un poco que la iglesia estuviera en pleno corazón del Barrio Rojo, rodeada de luces y de mujeres que se exponen tras las vitrinas de los escaparates. Pero sin duda es un hecho más que pone de manifiesto que Ámsterdam es una capital tan liberal como religiosa.

Para cenar te propongo que vayas a la zona de Chinatown y comas en uno de los restaurantes tailandeses que han adquirido mucha fama en la ciudad.

Cuando caiga la noche puedes visitar algún Coffee Shop, actividad famosa en Ámsterdam, y saber lo que es sin necesidad de que te lo cuenten. Un coffee en Ámsterdam es como un bar, pero donde está legalizada la venta y el consumo de marihuana. Es bastante extraño, ya que no venden alcohol y no se puede fumar tabaco, sólo hachís y marihuana.

Aunque los coffee no son solo para fumadores, ya que podrás consumir marihuana en té, en pipa de agua, o con magdalenas y pastelitos hechos a base de Cannabis.

También puedes entrar sin necesidad de consumir, puedes tomarte un café o un refresco y ver el ambiente que se vive en un Coffee Shop por dentro.

Recuerda: se puede fumar en el coffee pero en la calle está totalmente prohibido fumar.

Te recomiendo que vayas a algún coffee del Barrio Rojo y así puedas comprobar la diferencia que hay por el día y por la noche. Por la noche impresiona más el Barrio Rojo, pues hay mucha más gente y las luces hacen que experimentes la eléctrica atmósfera de uno de los barrios más famosos del planeta.

Si te quedan fuerzas puedes ir a la zona de Rembrandtplein. Es típica zona de fiesta donde poder tomar algo antes de volver al hotel a descansar.

Qué ver en Ámsterdam: Día 2

El segundo día nosotros lo empezamos con la Casa de Anna Frank. Te recomiendo que madrugues y te levantes pronto para evitar las largas colas y aproveches, ya que no tienes tiempo que perder.

Anna Frank fue una niña judía que vivió escondida en una casa con su familia durante la Segunda Guerra Mundial. Finalmente fueron encontrados y llevados a un campo de concentración. En la casa fue donde escribió su famoso diario. El precio de la entrada por persona es de 9€. Los niños de 9 años o menos tienen la entrada gratuita.

En su interior no se pueden hacer fotografías y hay cámaras para vigilar.

Tras sumergirte por el dolor y el miedo de Anna Frank quedarás emocionado y conmovido por una historia que sobrecoge desde el minuto uno. Alucinarás con la casa donde “vivía” escondida sin poder salir.

Después de un poco de historia puedes ver el Begijnhof, un complejo religioso que contiene la capilla más antigua de Ámsterdam.

Begijnhof es un conjunto de elegantes casas fundado en 1346. En el número 34 encontramos la casa más antigua de la ciudad, que data de principios del siglo XVI. Es una de las dos únicas casas de la ciudad que quedan con la fachada de madera.

Las casas de madera las prohibieron en Ámsterdam en 1521 por su facilidad para incendiarse.

Otro lugar de gran interés es la Plaza Dam. Es una parada obligada porque es el lugar en torno al cual se creó Ámsterdam. De hecho, es la plaza más importante de la ciudad.

En la plaza destacan el Palacio Real y el Monumento Nacional.

En el centro de la Plaza Dam puedes ver el Monumento Nacional. Es un obelisco de 22 metros de altura. Es un homenaje a los soldados holandeses que murieron en la Segunda Guerra Mundial.

Por su parte, el Palacio Real fue construido entre 1648 y 1655. En sus orígenes fue utilizado como Ayuntamiento y ahora es la sede de diversos actos oficiales.

Además, en la Plaza Dam podrás ver el Madame Tussauds, uno de los museos de cera más famosos del mundo.

Después de comer te recomiendo que visites barrios importantes en Ámsterdam como el Plantage o Jordaan.

Acércate para ver la casa de Rembrandt o vive la Experiencia Heineken si lo que más te apasiona es la cerveza.

Si coges la calle Prinsengracht llegarás hasta la Iglesia Westerkerk. Te recomiendo que subas hasta arriba para poder disfrutar de las mejores vistas de la ciudad.

La Estación Central también es una parada obligada. A nosotros nos impresionó el parking de fuera repleto de bicicletas. Era imposible encontrar la tuya en medio de ese “mar” de bicis.

Para cenar puedes ir al barrio Pijp, cerca de Sarphatipark. Es el barrio con mayor diversidad étnica de la ciudad.

Después de cenar puedes tomar una copa o comprar una entrada para los locales de música en directo de Leidseplein.

Qué ver en Ámsterdam: Día 3

En el último día nosotros comenzamos con el colorido Mercado de las Flores. Es un mercado que data del año 1862.

Encontrarás todo tipo de flores, tulipanes y semillas de plantas muy variadas. Aquí podrás comprar el regalo estrella por los turistas: los bulbos de tulipán.

Tras el Mercado de las Flores coge la Calle Singel y llegarás a la Plaza Spui, un lugar ideal para tomar un café, leer un libro o disfrutar del día.

Otra visita obligada es el famoso cartel “I am Amsterdam”, donde los turistas se hacen la famosa y típica foto de recuerdo en la ciudad.

Después de esto ya no te quedará mucho por ver en Ámsterdam. Puedes recorrer lo que falta o visitar de nuevo lo que más te haya gustado de la capital holandesa. Puedes ir a ver los molinos de viento. Te recomiendo coger un barco e ir a visitar otros pueblos holandeses que son muy bonitos.

Espero que disfrutes mucho de Ámsterdam y te deleites con la belleza de la capital holandesa.

No olvides comentar el reportaje, darnos tu opinión u ofrecernos tu experiencia sobre Ámsterdam, o incluso dar consejos a otros lectores para que disfruten con la capital de Holanda.

Lugares para hacer las mejores fotos de Roma

Casi cada centímetro de Roma es digno de una instantánea. Las ruinas antiguas, los palacios de la era del Renacimiento, los callejones empedrados, los exuberantes jardines y las magníficas iglesias se prestan bien a la fotografía, pero hay algunas vistas que proporcionan el fondo perfecto para fotos de viaje. Aquí está una lista de los mejores lugares para hacer fotos de Roma:

Consigue las mejores fotos de Roma en estos lugares

1. Fotos de la Basílica de San Pedro

La Basílica de San Pedro es visible desde todos los rincones de Roma, pero un par de puntos son adecuados para capturar la basílica en la película. El lugar más popular para hacer una foto de San Pedro es el mirador de los jardines de Pincio. La percha de Pincio se encuentra sobre la Piazza del Popolo y se puede acceder por la escalinata de la Plaza de España, girar a la izquierda, y caminar por un camino frondoso que pasa por la Villa Medici.
Otro lugar ideal para una foto de San Pedro es desde la parte superior de Castel Sant’Angelo, que, al igual que la Ciudad del Vaticano, está en el lado oeste del Tíber. De hecho, el monumento medieval fue conectado con el Vaticano en 1277 vía el Passetto di Borgo para proporcionar una ruta de escape y un escondite para los papas amenazados por los invasores. El Passetto sigue siendo visible, pero no está abierto al público.

2. Fotos del Coliseo

Es difícil capturar el colosal Coliseo en una fotografía. De hecho, es necesario obtener un poco de distancia del monumento antiguo con el fin de obtener una buena instantánea. Un buen lugar para hacer que está en el Colle Oppio, la colina de Oppian, que se levanta justo al otro lado de la calle desde el lado noreste del Coliseo. Las ruinas de los baños de Trajano se encuentran en esta colina como es el Parco di Traiano, un frondoso parque en el que descansar antes o después de visitar el Coliseo y lugares de interés cercanos.

Sugerencia: Desde el Colle Oppio, se puede caminar fácilmente a la pequeña iglesia de San Pietro in Vincoli, que alberga la escultura de Miguel Ángel Moisés.

3. Fotos de Ruinas

No necesitas caminar mucho para encontrar restos del ilustre pasado de Roma. Las ruinas están por todas partes, pero algunas son más pintorescas que otras.

Uno de los sitios antiguos más populares es el Foro Romano, que es perfecto para una foto desde varios puntos de vista. El Foro en sí es extenso, por lo que es posible tomar buenas fotos frente a algunos de sus puntos de referencia, como el Arco de Constantino o el Templo de Vesta. El Palatine Hill ofrece unas vistas panorámicas del Foro Romano y tiene su propia colección de ruinas antiguas, incluyendo el Estadio de Domiciano. Quizás uno de los mejores lugares desde donde captar el Foro Romano en el cine es el Tabularium, parte de los Museos Capitolinos. Desde el Tabularium, la totalidad del Foro Romano está perfectamente enmarcada, con las ruinas icónicas del Arco de Septimio Severo y el Templo de Saturno en primer plano.

La Via Appia Antica, también conocida como la vía Appian, es otra ubicación clásica. Las ruinas a lo largo de este antiguo camino incluyen la tumba circular de Cecilia Metella y el acueducto cerca de la Villa dei Quintilli.

Si tu itinerario permite una excursión desde Roma, considere visitar Tivoli o Ostia Antica. El primero es el hogar de la Villa de Adriano, mientras que el último es una reminiscencia de una mini-Pompeya

4. La Bocca della Verità – La Boca de la Verdad

Una oportunidad de foto obligatoria en Roma significa posando frente a la Bocca della Verità, la Boca de la Verdad, que se encuentra en la entrada de Santa María en Cosmedin a la vuelta de la esquina de las colinas del Capitolio y el Palatino. La leyenda que rodea este monumento es que aquellos que han sido falsos tendrán sus manos cortadas cuando los peguen en la boca de la antigua cubierta de alcantarillado. No está claro si alguien ha tenido su mano cortada mientras realizaba este acto, pero la Bocca della Verità sigue siendo un tema fotográfico favorito, especialmente para los fans de la película de Audrey Hepburn.

Los pueblos más bonitos de Andalucía

Con su curiosa mezcla de majestuosidad árabe y romana, reliquias, y encanto rústico español, dónde las torres de montañas brotan por encima de los ríos y cañones, no es de extrañar que Andalucía siga siendo una de las regiones más visitadas de la península ibérica. He aquí un vistazo a los 10 lugares más maravillosos de Andalucía.

Arcos de la Frontera

Con caminos a lo largo de una cresta de piedra por encima de las verdes tierres ribereñas del Valle del Guadalete, el pueblo de Arcos de la Frontera es algo así como la réplica de una Andalucía  griega de Santorini. Sus casas e iglesias brillan de un color blanco brillante bajo el sol, mientras que los tonos marrones orgánicos del Castillo son los que coronan la cima de la colina. Arcos era una fortaleza árabe del siglo 11, fue capturado por los cristianos en 1250 y formó uno de los puntos focales de defensa a lo largo de las líneas fronterizas entre los califatos medievales y los cruzados (de ahí el sufijo ‘de la Frontera’).

Alhama de Granada

Ubicado en medio de un mar de plantaciones de olivos, ondulantes campos de cebada y grupos de álamos y pinos, se encuentra Alhama de Granada. Es una ciudad de postal, ubicada bajo las crestas de Sierra Nevada que cuenta con unas preciosas vistas con montones de nieve durante el invierno. El centro se alza sobre el borde de una escarpada montaña, lo que añade un toque natural a los cuadrados de adoquines. Cerca de allí, el río Alhama serpentea su camino lentamente hacia la costa sur, atravesado por puentes romanos de liquen manchado.

 

 

Mijas

Alrededor de Málaga y Marbella, se cuentra uno de los pueblos favoritos de los excursionistas desde siempre. Mijas ofrece un golpe de encanto tradicional de los Pueblos Blancos, con vistas hacia el mar azul del Mediterráneo y hacia las mesetas de la Costa del Sol. La parte histórica de la ciudad, conocida como Mijas Pueblo, presenta infinidad de calles estrechas y pequeñas, y sus típicos techos de tejas rojas. La otra mitad del municipio, Mijas Costa, vibra con los omnipresentes bares anglo-españoles y deportes acuáticos.

 

Gaucín

A través de las crestas verdes del Parque Natural Sierra de Grazalema, y con un blanco deslumbrador, Gaucín ha sido la fuente de inspiración de poetas, pintores y artistas desde que fue descubierto por primera vez por viajeros de una corriente a mediados del siglo 19. Hasta entonces, este pequeño pueblo unido por calles arboladas y casas encaladas era un rústico pueblo de una Andalucía intacta. Ese carácter bucólico todavía permanece hoy en día entre las plazas somnolientas y restaurantes ocultos, a través de las expansiones selváticas de plantaciones de alcornoques y castaños, y en cada detalle de toda la naturaleza de la Cordillera Subbética.

Ronda

A través del cañón del Tajo, Ronda se encuentra con orgullo encima de una serie de acantilados en lo más profundo de la provincia de Málaga, entre las crestas de la Sierra de Grazalema y los alcances de pinos de la Sierra de las Nieves. Es una ciudad que estalla con interés histórico desde el primer momento, con puentes en arco romano, una maravillosa arquitectura árabe, y la plaza de toros más antigua de toda España (la plaza de toros de Ronda). También está adornada con un apasionante laberinto de históricos callejones que nos llevan a ver las maravillosas puertas góticas de la parroquia de Santa María la Mayor.

Nerja

Ubicado en los bordes meridionales de las sierras de Tejeda, a unos 50 km al éste de Málaga, Nerja sobresale de las brillantes aguas costeras del centelleante mar Mediterráneo. Habiendo sido habitada por romanos, moros y cristianos, hoy en día la ciudad yuxtapone acueductos que se desmoronan con condominios de moda, y la arquitectura mudéjar con la mezcla burbujeante de cafeterías, restaurantes de mariscos y lugares para tomar el sol. No se pierda las cercanas cuevas de Nerja, donde los restos humanos descubiertos datan de hace más de 25.000 años.

La Taha de Pitres

Ubicado en las profundidades de los valles de las Alpujarras de Andalucía oriental, La Taha de Pitres es la imagen misma del rústico sur de España. Es pequeño y con encanto, el centro es un conjunto de cabañas simple y solitario, rodeado por arboledas de robles y castaños y algún pino mediterráneo. A su alrededor, senderos serpentean en las colinas, y las puntas nevadas de la Sierra Nevada y el crujido de los carros de los agricultores se mezclan con el crujir de los pasos que se mueven entre las casas de adobe.

Alora

Ubicado a la perfección sobre una serie de tres cimas al noroeste de Málaga, el Pueblo Blanco de Álora lleva las marcas de la antigua Grecia (los fenicios primero contruyeron su hogar aquí, utilizando el alza de la colina como fortaleza), de romanos, de estilo gótico y de musulmanes por igual. La ciudad en sí es una perfecta imagen de postal de un asentamiento andaluz tradicional, rematado con toques de rojo terracota, surcada por ondulantes líneas. La plaza, de vez en cuando bañada por el sol,  es perfecta para las tapas al aire libre en una mezcla fresca de aceitunas y caldos regionales.

Zahara de la Sierra

Zahara de la Sierra se siente enriquecida con su Juego de Tronos que sobresale de una columna escarpada de roca en las afueras de la provincia de Cádiz. Está considerado como uno de los Pueblos Blancos más impresionantes en la región, que sale de la ladera de una montaña en medio de las colinas escarpadas de la Sierra del Jaral, inundado de callejuelas adoquinadas y salpicada de encantadores sitios como la Torre del Reloj, que repercuten en cada esquina con el encanto morisco-andaluz, que proviene de los gobernantes musulmanes que dominaban estas tierras hasta principios del siglo 13.

Grazalema

Ubicado en su propio enclave de la montaña en el corazón de su parque natural del mismo nombre, la pequeña ciudad de Grazalema es uno de los pocos puntos urbanos de gracia en el interior salvaje de la Sierra del Endrinal. Famoso por su entorno natural, está rodeado por franjas de abeto verde español y montones de praderas vírgenes que florecen en vivo con la llegada de la primavera. Entre las calles estrechas del centro, se divisan cestas colgantes, mientras que la Plaza de España está rodeada de pequeños restaurantes llenos de vida y la Iglesia de la Encarnación domina con espíritu encantador.