La Alcazaba

Tras franquear La Puerta del Vino, accederás al Patio de Los Aljibes, donde podrás descansar un momento y disfrutar de las vistas que desde allí podrás contemplar (de hecho verás a mucha gente comiéndose sus “bocatas” allí y comprando refrescos y cervezas en el pequeño bar que hay allí mismo). Posteriormente, y desde allí, accederás a La Alcazaba.

En el mapa que encontrarás al final puedes ver la ubicación de La Alcazaba y el Patio de Los Aljibes. La Alcazaba es esa punta triangular al final de La Alhambra, como una especie de “proa de barco” frente a Granada, mientras que el Patio de Los Aljibes aparece entre aquélla y el Palacio de Carlos V.

La Alcazaba es la parte más antigua de La Alhambra, construida en el año 1239 con una finalidad eminentemente militar, lo que podrás comprobar en cada uno de sus rincones y estructura. Allí encontrarás la conocida Torre de La Vela, una torre de vigilancia desde la cual, junto a las banderas de España, Andalucía y la Unión Europea, podrás contemplar una panorámica impresionante (de izquierda a derecha) de Sierra Nevada, Granada y su vega y, por último, del Albaicín, para concluir, a tus espaldas, de una visión completa de La Alhambra.

Efectivamente, La Alcazaba es la parte más antigua de todo el complejo y que fue mandada construir por Mohamed I sobre las ruinas de la antigua fortaleza existente en el mismo enclave de la época zirí, fortaleza que, a su vez, se levantó sobre los restos de una fortificación romana. La fecha en que Mohamed I ordenó la construcción (1239) tiene su significación, ya que un año antes el Rey Jaime I conquistó la ciudad de Valencia, algo que ya apuntaba a que los reinos cristianos del norte comenzaban a amenazar seriamente la presencia musulmana en la Península, por lo que era necesario reforzar las defensas de Granada ante un posible avance cristiano.

La Alcazaba, por tanto, es un recinto con una finalidad exclusivamente defensiva, lo que se puede comprobar en las torres que la protegen (Torre del Homenaje, la Torre Quebrada, la Torre Hueca o del Adarguero, la Torre de los Hidalgos, la de Las Armas, la Torre de la Pólvora, la Torre Sultana, la Torre de La Tahona o del Cubo y la Torre de la Vela) y en su parte interior de carácter exclusivamente militar y en la que vivían los soldados, contando, además, con unos baños, un aljibe y los calabozos.

Te recomendamos dejar la visita a La Alcazaba para el final, ya que las vistas que te ofrece este puesto estratégico compensan toda la caminata que te habrás dado visitando La Alhambra y la subida final a la Torre de La Vela. Igualmente, te recordamos que se trata de una zona de muy difícil acceso para minusválidos.

Y, una vez hayas concluido tu visita a La Alhambra tras subir a la Torre de La Vela y abandonado La Alcazaba, te recomendamos que des un pausado paseo por los Jardines de La Alhambra y sus alrededores, comenzando por el Jardín del Adarve, jardín que está situado a la entrada misma de La Alcazaba, bajo de la Fortaleza del Adarve, encontrándose en este lugar las Torres Bermejas que se unen a la muralla, donde encontrarás la famosa frase y que mejor caracteriza a la ciudad de Granada:

“Dale limosna mujer,
que no hay en la vida nada
como la pena de ser
ciego en Granada”

Cómo viajar a Buenos Aires

Opciones para viajar a Buenos Aires

Como mucho te puede salir el vuelo por 900 €. En todo caso, te recomendamos que hagas tus reservas con antelación, ya que con ello verás reducido el precio de tus billetes de forma sustancial.

En Buenos Aires existen tres aeropuertos: el Aeroparque J. Newbery (del que salen los vuelos interiores o de “cabotaje” y en los que hay que pagar una tasa), el Aeropuerto Internacional Ezeiza Ministro Pistarini (el más importante, a unos 30 km de la ciudad) y la Aerostación Comandante Espora, en Bahía Blanca. En todo caso, para salir del país hay que pagar una tasa de unos $20.

Para salir de los aeropuertos y llegar a la ciudad cuentas con microbuses, omnibuses (nuestros autobuses de línea), taxis y “remise” (se trata de taxis en los que la tarifa ya está fijada previamente y que has de contratar dentro del aeropuerto).

El microbús y el omnibús son una buena opción por ser lo más económico, pero desaconsejables por las innumerables paradas que hacen, pudiendo llegar a tardar hasta 2 horas para llegar a tu destino, algo que apetece poco después de unas 8 horas de vuelo.

Te recomendamos el “remise” (que has de contratar previamente y puede resultar más barato que el taxi en trayectos largos) o el taxi, ya que estos últimos cuentan con taxímetro y son fácilmente identificables (negros y amarillos, como en Barcelona).

También tienes la opción de alquilar un coche en el aeropuerto (puedes contratar tu coche de alquiler desde aquí), pero si nunca has estado en Buenos Aires mejor que no conduzcas, ya que se trata de una ciudad inmensa y no es plan que desaproveches las vacaciones con los nervios del tráfico en una ciudad que no conoces. Mejor dejar el coche para hacer visitas fuera de la capital.

Otra opción es concertar previamente la recogida en el aeropuerto por los servicios del hotel que hayas contratado.

Moverse por Buenos Aires

Una vez en Buenos Aires, para moverte por la ciudad tienes las siguientes opciones:

Colectivos: Son similares a nuestros autobuses de línea. Son muy económicos y te pueden resultar muy útiles para moverte por la ciudad, ya sea en Buenos Aires ciudad o en su área metropolitana (Gran Buenos Aires). El servicio de colectivos en Buenos Aires funciona muy bien y tiene una larga tradición, contando en la actualidad con más de 180 líneas y funcionando el servicio las 24 horas del día, aunque por la noche el número de líneas se reduce. El precio del colectivo no supera el peso, por lo que, te reiteramos, es una forma muy económica de moverse; el boleto o billete se compra en el propio colectivo y sólo se admiten monedas.
Subte: Nos referimos al Metro, ya que en Buenos Aires se llama así: “Subte”. Obviamente, es la forma más rápida de moverse. Cuenta sólo con cinco líneas, pero todas ellas están comunicadas con las principales avenidas y zonas de interés de Buenos Aires. Ten en cuenta que el horario es de de lunes a sábado de 5 a 22.30 horas y los domingos y festivos de 8 a 22 horas.
Taxi: Ya nos hemos referido a él y a sus colores característicos: negro y amarillo. Los puedes contratar por teléfono o cogerlos en la propia calle. Si ves que llevan una luz roja encendida es que están libres. Los taxis de Buenos Aires cuentan con taxímetro, por lo que no tendrás que regatear. Te los recomendamos sólo para casos de emergencia o cuando te hayas perdido, ya que, aunque no son muy caros, si te acostumbras a ellos te saldrá al final por un pico sin darte cuenta.
Remise: Ya nos hemos referido a este servicio para la recogida del aeropuerto. También lo puedes utilizar para moverte por la ciudad, pudiéndolos contratar en el mismo hotel donde te alojes. El servicio es un poco caro, ya que suelen tener una tarifa de unos $6, que variará según los kilómetros recorridos. Sería una buena opción para desplazarte a algún lugar en particular para el que no encuentres otro medio de transporte satisfactorio.
Tren: También tienes la opción del tren para moverte fuera de la capital o barrios periféricos, lo cual te puede resultar bastante económico.
Coche de alquiler: El alquiler de coche también es una buena opción, como ya te hemos indicado, aunque sólo para desplazamientos fuera de la propia ciudad de Buenos Aires, debido a lo complicado del tráfico en la capital Argentina.

Historia del Museo Guggenheim de Bilbao

El Museo Guggenheim de Bilbao, es uno de los más populares de España. Los trámites para poner en marcha la creación de este museo comenzaron a principios del año 1991, cuando diferentes responsables de las Administraciones Vascas se pusieron en contacto con la Solomon R. Guggenheim Foundation para proponerle su participación en parte de su plan de revitalización de Bilbao y del País Vasco en general.

La propuesta fue acogida con muchas ganas, puesto que ya había sido aprobado un programa de desarrollo de la Fundación a largo plazo basado en una estructura con emplazamientos en todo el mundo, para crear un grupo coordinado de instituciones culturales. Después de meses de negociaciones, a finales de este mismo año, el gobierno Vasco, la Diputación Foral de Bizkaia y la Solomon R. Guggenheim Foundation firmaban en el Palacio de la Diputación de Bizkaia, el acuerdo de Servicios de Desarrollo y Programación para el museo.

Una vez elegido el lugar adecuado, en julio de 1992 el Gobierno Vasco y la Diputación Foral de Bizkaia, constituyeron el Consorcio del proyecto Guggenheim de Bilbao, cuya finalidad sería supervisar la planificación y construcción del museo, nombrando a Juan Ignacio Vidarte, Director Gerente de dicha entidad.

En octubre de 1994 comenzó a levantarse la estructura del museo y anrtes de finalizar el año, se firmó el Acuerdo de gestión entre la Solomon R. Guggenheim Foundation y las Administraciones Vascas, en virtud de la cual se establecen los términos de su colaboración en relación al museo.

Tras la finalización de la construcción del edificio y su dotación de estructura técnica, el 3 de octubre se inicia una quincena de actos inaugurales que culmina el 19 de octubre con la apertura del Museo al público. Transcurrido menos de un año, más de 1.300.000 personas han visitado ya el Museo.